Trabajar desde casa

Mood: coffee

Uno de mis objetivos a largo plazo en mi carrera profesional ha sido siempre disociar el lugar de donde vivo del lugar de donde trabajo. Idealmente, teniendo un espacio en casa, totalmente separado del resto, que sea mi zona de trabajo. Este objetivo, al menos en el campo del desarrollo de software, es perfectamente posible, uno no necesita más que buenas comunicaciones y una combinación adecuada de hardware y software.

En mi trabajo actual tengo la suerte de poder trabajar desde casa sin que ello suponga problema alguno. Eso sí, no podemos abusar de esta posibilidad. En principio deberíamos pasar más días de trabajo en la oficina que en casa. Trabajar desde casa es a veces la única forma de trabajar, como la semana pasada, tras las primeras nieves de este otoño-invierno, que dejaron suspendido el servicio de autobuses y las carreteras intransitables.

Puede parecer contradictorio con el primer párrafo que diga ahora que, aunque sea un objetivo a largo plazo, en la actualidad no me gusta tanto trabajar desde casa durante más de un par de días seguidos. Lo cierto es que, aunque aspiro a ello a largo plazo, no es exactamente lo que quiero ahora mismo. Al final acabo echando mucho de menos las interacciones que se dan en la oficina, y que dan mucha más riqueza a mi día a día en el trabajo. El trabajo desde casa es mucho más aislado, incluso, o debería decir más aún, cuando todos trabajamos desde casa.

Sin embargo, hay una faceta de trabajar desde casa que, en mi opinión, supera con creces a nada que pueda tener en ninguna oficina: la calidad de mis descansos.

En casa puedo tomarme una taza de mi café favorito sin tener que sangrar mis bolsillos, en casa puedo dedicar un rato de descanso a disfrutar un poco de interacción familiar, en casa puedo dedicar uno de mis descansos a una actividad que, desde las largas sesiones de prácticas de programación de los primeros años de carrera, me ha servido para relajarme y pensar con más claridad: tocar la guitarra.

Un descanso

Al volver al trabajo después de uno de estos descansos, me siento totalmente renovado, con mucha más motivación y a veces, cuando hay suerte, con la solución al problema que llevaba horas tratando de resolver.

Y que cada uno piense lo que quiera, pero escribir en bata el software que otros tienen que ponerse corbata para vender no tiene precio 😉

3 thoughts on “Trabajar desde casa

  1. Trabajar desde casa no tiene precio. Las jornadas laborales no tienen porque durar más de 4 horas diarias si sabes organizarte en casa. La típica jornada laboral de 8 horas diarias, añade transportes y pausa para comer es un dolor.

  2. Coincido en que trabajar desde casa no tiene precio. No tengo foto porque suelo pasar calor y no estoy presentable, pero casualmente mi actual avatar también es con bata 🙂

  3. La verdad es que si yo pudiera (mi profesión de mecánico de aeronaves no me lo permite) yo trabajaría desde casa precisamente por lo que has comentado: la calidad de los descansos…

    Sin embargo he intentado estudiar en casa y con el ruido y el trajín de mi hija (ahora tengo dos) me ha sido completamente imposible centrarme en los textos.

    Ahora que vas a ser papá te vendrá mucho mejor estar en casa trabajando para no perderte ni un segundo a la peque 😉

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